Robo de amenities: Qué podemos llevarnos y qué no de un hotel

on 4 marzo, 2015

Chic&Basic_Amenities

En las valoraciones de los hoteles, además de la ubicación, la limpieza, o la relación calidad-precio, debería puntuar la capacidad de robo de amenities. Y es que nuestro yo viajero tiene una parte de cleptómano que despierta sus instintos más básicos y le obliga a plantearse robar todo lo que no esté encadenado. No importa cual sea la clase, ni del alojamiento, ni de la persona. Es un fenómeno transversal y universal.

 

Pero…¿qué es legítimo llevarnos y qué no? (Des)afortunadamente, la línea es muy fina, puesto que no existe una legislación internacional que defina cuándo estamos en nuestro derecho y cuando estamos en el derecho de otros, concretamente, los propietarios del hotel. Veamos una lista detallada por objetos de menos a más reprochable.

Toiletries, sí. Jabón, cepillo de dientes, gel, shampoo, gorro de baño (que sabes que jamás usarás), etc. Están allí para que los utilices durante tu estancia y el hotel cuenta con que vas a hacer uso de ellos, sea allí o en tu casa, así que adelante.

Material de oficina, sí. El bolígrafo, el bloc de notas, o los sobres. Si aún escribes a mano, el hotel estará encantado de que lo hagas en gadgets que llevan su logo. ¡Publicidad gratis!

Mapas y guías, sí. Siguiendo el principio usado en el punto anterior, es válido si contribuye a hacer marca. Son regalos trampa porque que a priori parecen útiles para conocer la ciudad, pero los logos tapan los nombres de las calles más transitadas.

Botellas de agua u otros snacks, sí. Cuidado con ceder ante estas tentaciones que en ocasiones son de pago, muy de pago. Si queda claro que es un obsequio por parte del hotel, demos rienda suelta al tengo-que-aprovechar-al-máximo-con-lo-que-me-ha-costado.

Zapatillas, pse…sí. Ofrecer zapatillas de andar por casa suele ser un detalle reservado a hoteles de precio medio o alto. En este caso, aunque está rozando el larguero, aceptaremos un sí y de esta manera también contribuimos a no ponernos zapatillas que han probado otros huéspedes anteriormente.

Toallas, pse…no. Todos los hoteles ofrecen toallas y todos se quejan de que son robadas. Para evitarlo se implantan medidas variadas: lista de precios al lado del toallero, microchips en las toallas o bordados ingeniosos del tipo: yo no robo toallas.

Hotel Fusion_Towel
Pilas, no. Porque es cutre y porque si nunca aciertas el tamaño de las pilas cuando vas a comprarlas, esto no cambiará cuando vayas a robarlas. Evita el momento de llegar a casa, comprobar que no encajan en tu mando y sentirte miserable.

Secador, no, no y no. Y el hecho de que este atornillado a la pared debería darte pistas.

Si después de leer esa lista uno se da cuenta de que tiene un problema, puede: 1) empezar a tratarlo o 2) seguir disfrutándolo, pero no en el Reino Unido, dónde se ha creado Guest Scan: una lista negra de los clientes que tienen por costumbre arrasar la habitación, ya sea destrozándola o, en el caso que nos ocupa, vaciándola.

DoubleTreebyHilton_Amenities



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